Saturday, June 17, 2006

concepciones de educación



Al estudiar históricamente la forma en que se han formado y desarrollado los sistemas de educación nos encontramos que estos dependen de muchos factores y que es imposible aislarlos de las condiciones históricas en las cuales se desenvuelven los individuos.
Los problemas de la educación no se limitan a la consecución de algunos fines o metas, sino que involucran el actuar educativamente en una sociedad que supone valores en constante conflicto y la interacción de personas distintas que actúan según su propio entendimiento de la situación que obedece a una formación que los hace conducirse de tal forma.
El entendimiento de estas prácticas es un elemento para lograr cambios en la educación, por lo que es válido recalcar que:

“Ello implica transformaciones de las prácticas, los entendimientos y las situaciones individuales que los grupos de personas constituyen a través de su interacción. La doble dialéctica del pensamiento y la acción y del individuo y la sociedad se resuelve, para la investigación acción, en la noción de una comunidad autocrítica de investigadores activos comprometidos con el mejoramiento de la educación que son investigadores para la educación” (Carr y Kemis, en González, 2002, Pág. 60)

La educación por lo tanto tiene un carácter social, que compromete a toda la unidad educativa, la comunidad a la cual pertenece y por lo tanto a la sociedad de la cual forma parte, siendo un reflejo de ésta.

Como lo plantea Briones (1998), la ubicación de la educación dentro de la sociedad la une y la compromete con todas las instituciones de la cual forma parte y esto hace que converjan, en su estudio, numerosas disciplinas o ciencias que tienen que ver con el individuo, la cultura y la sociedad.
En el presente capítulo se entregan definiciones de conceptos de educación y algunos paradigmas que lo abordan, el fenómeno de la reproducción y teorías de la resistencia.
Se presentan los objetivos del Programa Básica Rural, sus líneas de acción y fundamentación teórica de metodologías presentes en el Programa Básica Rural.

El fenómeno de la educación y algunos paradigmas que lo abordan

Emile Durkheim (en González 2002, Pág. 5), plantea que al estudiar históricamente la forma en que se han desarrollado los sistemas de educación, se descubre que estos dependen de la religión, de la organización política, del nivel de desarrollo de las ciencias de las condiciones sociales y otros factores históricos de los cuales no se les puede aislar. Cada sociedad forma un determinado ideal de hombre, ya que la sociedad no puede vivir si no se da una homogeneidad suficiente entre sus miembros, por lo que la educación tiene la labor de perpetuar y reforzar esa homogeneidad. Esta acción es ejercida por las generaciones adultas.

Para John Dewey (1973, en González, 2002, Pág. 27), la educación es una necesidad de la vida que asegura la transmisión cultural, coincide con Durkheim en la idea de proceso de socialización. Dewey se interesa por la descripción de las situaciones educativas y su evolución, y entiende la educación como un proceso y función social sólo dentro de una sociedad democrática.

Paulo Freire (1998) sostiene que la educación es un proceso en el que ser funcionalmente autoridad requiere el estar siendo con las libertades y no contra ellas. Para Freire la educación es un proceso dinámico, de acción por parte de los involucrados; educador y educando. Donde la educación es una forma de percibir la realidad, es un producto de la práctica orientada a transformar a través de la acción humana.
Su concepción liberadora de la educación es opuesta a la de Durkheim.
Existen distintos puntos de vista para entender el concepto de educación, lo cual conduce a revisar la noción de paradigma y a observar su proyección en la comprensión del fenómeno de la educación.

La Teoria de la resistencia y la educación




La Teoría de la Resistencia

¿Somos producto de una educación que hemos recibido como agentes pasivos de una sociedad? ¿Tomamos conciencia y nos cuestionamos sobre el tipo de educación que hemos recibo? ¿Sólo la hemos recibido, por que así el sistema educacional lo quiso?

No así los teóricos de la resistencia ponen énfasis en el factor humano y la experiencia en el análisis de la relación entre la escuela y la sociedad dominante. Estos han intentado demostrar que los mecanismos de la reproducción social y cultural encuentran siempre elementos de oposición, donde las escuelas representan el lugar donde las culturas dominantes y dominada se enfrentan y sus ideologías entran en contradicción y se enfrentan, dado la desigualdad de poder las clases dominantes siempre resultan favorecidas, pero sin embargo los campos de resistencia existen y rechazan la imposición social y cultural. Desde este punto de vista las escuelas no siempre son funcionales para el sistema imperante y sus intereses.
La teoría de la resistencia reivindica un grado de creatividad e inventiva en las clases subordinadas, donde la cultura se constituye tanto por la clase dominante como la dominada, participando ambas en momentos de autoproducción como de reproducción.
Giroux (1985 en González 2002, Pág. 101), plantea que ambos modelos de análisis educacional, teoría de la reproducción y teoría de la resistencia, comparten el error de reproducir el dualismo entre intervención humana y estructura, y ninguna de las posiciones da las bases para una teoría de la educación que vincule estructuras e instituciones con el factor humano y su acción de una forma dialéctica.
Plantea que los teóricos de la resistencia deben estructurar sus propios presupuestos y desarrollar un modelo más dialéctico de la enseñanza y de la sociedad y que deben reconstruir las principales teorías de la reproducción para sacar de ellas los postulados más radicales y emancipadores para poder superar la separación del factor de la intervención humana y sus determinantes estructurales.
En el mismo texto Henry A. Giroux destaca que el concepto de Reproducción, que han usado los educadores radicales como sustento para su teoría se basa en el concepto dado por Karl Marx, que dice que “Todo proceso social de producción es, al mismo tiempo, un proceso de reproducción” (Citado en González, 2002, Pág. 99). Pero no establecen la relación que plantea Marx, que el desarrollo de la historia de la humanidad es la historia del desarrollo y sucesión de las formaciones económico sociales, donde el desplazamiento sucesivo de formaciones económico sociales tiene por base la sucesión de los modos de producción. Cuando un modo de producción es sustituido por otro nuevo, este paso va acompañado de una transformación de todo el régimen social, por lo tanto el modo de producción determinará la estructura de clase de la sociedad, las ideas políticas, jurídicas, morales y la educación.
Según Marx (1965), el estudio de las leyes que rigen el desarrollo de la producción, de las leyes del desenvolvimiento de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción, dan la clave para conocer científicamente la trayectoria del desarrollo de la sociedad humana.

¿Somos cómo nos educan?
¿Nosotros somos producto de una educación que hemos recibido como agentes pasivos de una sociedad? ¿Nunca tomamos conciencia, ni nos cuestionamos el tipo de educación que hemos recibo? ¿Sólo la hemos recibido, por que así el sistema educacional lo quiso?
Jamás nos cuestionamos cuando estudiantes si el tipo de educación que recibíamos nos clasificaba en una clase social u otra y si este tipo de educación sólo estaba reproduciendo modelos de personas destinadas a continuar un sistema sustentado por una clase social dominante.
En nuestra infancia sólo éramos pobres o ricos y era algo así como un estado natural de la materia, donde nosotros nada podíamos hacer.

Con el correr del tiempo y la interacción con un sistema y una sociedad que ha perpetuado la discriminación de los que tienen menos, y el hecho de ser parte de ese “selecto” grupo de excluidos que tiene que ganarse el sustento con el sudor de su frente, en el cual las necesidades eran el pan de cada día, en el cual el hambre, la frustración y el dolor lleva al cuestionamiento de ¿Por qué las cosas tienen que ser así? El deseo de querer cambiar, las situaciones y el ansia de revertir un sistema impuesto por aquellos que están bien y quieren continuar así, nos lleva a buscar formas diferentes para los aprendizajes, que no son precisamente los que el sistema imperante usaba.
Hubo un régimen que dijo este tipo de personas queremos y es el tipo de personas que se formó, sin embargo todo sistema tiene sus grietas y entre esas grietas se encuentran profesores conscientes del sistema que se vive y trata de inculcar en sus alumnos esa pequeña semilla de inquietud, la cual se va multiplicando, ya que los descontentos son más que los contentos.
Al visualizar esta realidad de reproducción y resistencia desde el interior de la escuela podemos darnos cuenta de que esta dualidad se presenta a diario. Pero, a pesar de lo anterior es difícil distinguir claramente ¿Cuándo estamos frente a un hecho de reproducción o de resistencia en su forma más pura?
Nos encontramos frente a un sistema educacional que reproduce las diferencias de las clases sociales, por mucha igualdad o equidad que el Estado quiera promover en educación, nos encontramos con colegios: particulares, donde solamente acceden los alumnos de un nivel social privilegiado que tiene acceso a una cultura más rica en medios de comunicación, literatura, información, medios audiovisuales, eventos culturales, etc., que sólo el dinero puedo dar acceso; particulares subvencionados donde acceden estudiantes de clase media y baja con mucho esfuerzo, a estos el Estado les entrega aportes que también entrega a las escuelas municipalizadas, con la diferencia que en el particular subvencionado a los alumnos se le exige aparte de un buen promedio dinero, por acceder a este tipo de escuelas, donde supuestamente la educación es mucho mejor que en un colegio municipalizado; por último nos encontramos con las escuelas municipalizadas que a su vez también marcan diferencias según su ubicación dentro del radio urbano, ya que, algunos se encuentran solicitando un financiamiento compartido, que aquellos de más escasos recursos no pueden pagar, segregando aún más la clase social más pobre. Algo similar sucede con la educación de enseñanza media y educación superior.
Si agregamos al análisis anterior el hecho que para muchas generaciones de individuos el haber vivido durante muchos años bajo un régimen de gobierno militar, autoritario y dictatorial, donde no se conocía la libertad de expresión, donde no se permitía pensar diferente, hace que la concepción de educación que se pudiera tener sea un tanto ingenua, sin poder visualizar una conexión entre clases dominantes y dominadas.
Sin lugar a dudas que al visualizar ahora el contexto político, cultural, social, económico y educacional con una visión más amplia, gracias al acercamiento de teorías antes desconocidas, lleva a darse cuenta de que la realidad es diferente, empieza el cuestionamiento acerca de lo qué estamos haciendo como docentes dentro de un sistema que se resiste al cambio porque las clases dominantes así lo han definido desde siempre.Dentro de la actual reforma educacional pretende cambiar el enfoque, el paradigma con el cual se define el concepto de educación, pero esto no es algo que se solucione cambiando una definición, si tenemos claro que las clases dominantes seguirán perpetuando las desigualdades que le permiten acceder al poder y manteniendo modelos económicos que los sustenten. Lo que hay que cambiar es el fondo y no sólo la forma.